martes, 18 de noviembre de 2014

Noviembre III

Por esa época vivíamos en la falda de la montaña, cada vez que llovía fuerte los rayos caían tan cerca que no lográbamos salir del shock de la luz para caer en el temblor del estruendo producido por los truenos. Para esa noche estaba solo, con mis valientes 8 años de experiencias, luchaba por que el agua no entrara por ninguna de las ventanas de la casa. No era fácil cuidar una casa de gran tamaño solo, sobre todo cuando no tienes la estatura para alcanzar todas las cosas que necesitas.

Me fui a dormir a eso de las 11 de la noche, la lluvia no cesaba y los rayos me helaban la piel cada tanto, supe que se fue la energía a eso de las doce y me aferré a mi almohada como nunca; era un niño de 8 años solo en una casa desde hace un par de días, las habitaciones vacías  aumentaban el frío de mi cuerpo, lleno de miedo y soledad me quedé dormido.

Lode Tatú de Cat_Butt
Él llegó al tiempo, aún llovía pero no habían rayos, mi cuerpo temblaba del frío y sus manos me acariciaron el rostro, puso una cobija extra sobre mi y con un "descansa" me dejó dormido en mi cuarto. Bajó las escaleras y se sentó frente a su tocadiscos, con el mismo cuidado que me había acariciado tomó un LP de Sui Generis y lo hizo sonar, sentado en el sofá con botella de Whisky en la mano tarareaba una que otra canción mientras que con el ruido propio de una aguja que toca polvo se iba quedando dormido. 

La lluvia cesó, los pájaros cantaban y la luna brilló por las rendijas de la casa, una de ellas alumbraba la botella vacía al lado de un hombre alto, de cejas pobladas y cuerpo dormido, el otro destello de luz de luna caía sobre mis manos, las cuales abrazaban la almohada que hace unos años él había comprado.

Al despertarme, estaba su nota habitual en el comedor, algo de dinero para comprar comida, la botella en la basura, el LP en su estuche y su olor de padre por toda la casa.

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