sábado, 24 de mayo de 2014

Cita de citar.

Hoy quiero compartirles un pequeño fragmento de la última novela que me estoy leyendo, es sobre cómo se debe hablar con aquella persona que... bueno ustedes lean y entenderán. 

"Perdone usted, mi estimada dama, pero este es el momento en el que se supone que yo me despida respetuosamente antes de viajar de regreso a Barranquilla o, en el mejor de los casos, a buscar una posada cercana, abrigando en el fondo la esperanza de que usted me diga que no me vaya, que me quede a dormir en el sofá de la salita porque tiene miedo de quedarse sola. Entonces yo, caballero herido en lo más profundo por la indiferencia a la que ha sido sometido, al segundo siguiente insistiré en partir, en parte por orgullo, en parte por despecho, las mismas razones que le impiden a usted ser franca y decirme que su más ardiente deseo es estar conmigo y volver a abrazarme como antes, como cuando acabábamos de conocernos y ninguno de los dos tenía la menor idea del tesoro que luego perdería. ¿Por qué mejor no dejamos a un lado tanto fingimiento y hablamos con franqueza de lo nuestro? Yo sé que ni usted ni yo hemos sido angelitos ni nada parecido, pero por mi parte prometo enmendar la plana haciéndole sentir que no existe en la tierra ser más hermoso y digno de ser amado que usted". 

-Rafael Baena. La bala vendida Página 109-110.

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