domingo, 7 de septiembre de 2014

A manera de fútbol

Es domingo y hace un calor infernal desde las 8 de la mañana, hoy juega River y te recuerdo.

Te recuerdo por que la última vez que estuvimos juntos jugaba River contra Rosario y ganó 2-0. Pero eso no lo fue lo importante del día, aunque Teo hizo gol; fue un pase desde el lado izquierdo con la defensa jugada, el arquero no salió y vio como el balón llegaba para ser empujado por la derecha goleadora de nuestro barranquillero cristiano antes bebedor de cuanto licor existía. 
Lo importante de aquel día, fue que lo pasaste conmigo.

Todo empezó como método para matar tu guayabo y mi trasnocho, los cuerpos se juntaron bajo el calor inclemente del verano caleño y jugaron toda la mañana a encontrarse dentro del otro. Luego vino el descanso, el almuerzo dudoso pero satisfactorio, después el segundo tiempo, pero un segundo tiempo con menos prisas que el primero, como si la goleada de éste permitiera disfrutar de cada movimiento, aunque el estado físico empezaba a sacar su cuenta y las piernas no daban para correr, mi cuerpo y el tuyo se jugaban todo por la camiseta que en este caso, eran tus gemidos. 
Ese día sentí que quizás no volverías a mí y así fue, ese día sentí que el River iba a seguir ganando y hasta ahora que le gana al Tigres, así es (aunque no juega Teo).

Varios días después, llegaste con tu sonrisa triste que tan bien conocía, con tus manos delgadas que me conocían. Llegamos al lugar indicado y después de un par de chistes no divertidos me hablaste de la forma más políticamente correcta sobre el modelo a seguir cuando dos personas como nosotros no deben ser más titulares.
Mandaste a la mierda las cosas buenas que teníamos por no ofrecerte las cosas que no sé dar. 

Ahora el River celebra su victoria, yo estoy sobre el mueble donde me intentaste estrangular con tus piernas mientras revivías de placer. Te extraño y creo que este año el River quedará campeón y que nos quedó toda una temporada por follarnos.

Disculpa las metáforas, sé que no te gusta el fútbol.

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