lunes, 2 de junio de 2014

Tres ideas parte 3

3. Del futuro
Hace un rato hablaba con alguien con quién tuve algo por un tiempo, ella era muy buena poniendo nombres a aquello que tuvimos, yo nunca pude nombrar ni a mis mascotas. Hubo un momento en medio del tanto hablar que ella me preguntó sobre mi futuro, si me veía con alguien, quizás enamorado en un presente lejano.

Primero me causó curiosidad tal pregunta, ya que normalmente pienso en el futuro como un espacio vacío, sin color, donde no habita nadie y sólo con los sucesos que van llenando los días monótonos, ese vacío va tomando un color que sólo las consecuencias de mis actos ( y de quienes me rodean) le dan. Para mí, el futuro es una cabellera crespa enredada en donde mi mano está acariciando un cuero cabelludo suave y de rico olor. Para mí, el futuro es mi cabeza.

Pensé después de que quizás el futuro amoroso estaba con quién en cierta forma intento estar ahora, que no la llamaré fracaso amoroso, quizás ella es lo que necesito pero no lo que quiero, quizás sólo estoy esperando que la última persona que quizás apostaría por mí en la vida se quede sin fichas.  Supe que mi futuro amoroso no tiene el nombre de esa mujer y que en lo próximo no tomaré ninguna decisión sobre él, porque cualquier decisión que tome significa que alguien saldrá herido.

Por último, pensé que ella me preguntó para que yo le devolviera la pregunta, así que supe con su respuesta que sale con alguien, que quizás yo sé quién es (aunque no lo conozca), también supe que saber eso me dolió entre el pulmón y el tórax, pero tocaba sonreír y buscar algún chiste. Nos despedimos.

Estando solo pude entender que mi futuro amoroso como el rollo de mi cámara, está sin revelar y por lo que parece, al igual que el rollo de mi cámara, no promete nada bueno.

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